20 julio 2011

Esperado...

6:44 am. El teléfono suena. Eres tu. Lo sabía. Lo esperado. Salto de la cama dormida, pero deseosa de encontrar el móvil, ese que desde que soy madre no se donde dejo, pero que con el silencio de la madrugada es fácil localizar. Eres tu. Lo sabía. Oigo tu voz y me emociono. Parecía que nunca llegaría. Pero si, ocurre. Que sensaciones tengo. Recuerdos de todo aquello que yo sentí hace casi ya tres meses. Miedo es lo que sientes, pero todo va a ir bien, lo sé. Lo que daría por estar en tu piel. Lo echo de menos a pesar de lo que conlleva. Pero es increíble. Algo que nadie puede sentir si no ha pasado por ello. Siento ganas de llorar mientras escribo. Aún me quedan hormonas que hacen bailar el cuerpo, y como no, los sentimientos. Una ilusión compartida, y dentro de unas horas un sueño cumplido. Deseosa de verte, de abrazarte, y de poder querer a los tuyos, igual que te quiero a ti. Suerte hermana en tu nueva vida. En un trocito de día nada volverá a ser como antes. Será mucho mejor. Y las dos tendremos el privilegio de poder compartirlo juntas. En breve, junto a ti. 9:03 am. Haciendo la maleta para estar contigo.