31 mayo 2012

Noche de inauguración

Hoy es noche de escribir. De inaugurar de una vez por todas este blog en serio. De contar cada  una de las experiencias que se esfuman volando a una velocidad irracional,con miedo a que un día pierda la cabeza y después no pueda recordar.

Como siempre la misma rutina, llega la noche y toca la hora de tu baño, tu cena y a dormir. Yo me pongo en marcha como siempre. Papá y mamá cenan juntos para poder charlar un ratito tranquilos, y mas tarde pienso, voy a trabajar un ratito después de haber dejado todo recogido para que mañana solo haya que hacer lo justo, pero de repente pienso, hoy no, se acabo, hoy me apetece moldear el sofá y escribir con mi portatil sobre las piernas. Hoy es noche de inauguración. Ya me cansé de tener en mi poder la posibilidad de gritar al mundo entero la experiencia de ser mamá y no hacerlo. Hoy toca. Así que mando todo al trasto y aquí estoy. Mañana será otro día y habrá tiempo de recoger, trabajar y hasta de disfrutar.

Esta noche me he puesto un camisón que tenía guardado desde que acabó el verano pasado y al que le tengo mucho cariño. Lo estrené en el hospital hace poco mas de un año. Está relavado, desgastado y decolorado, pero me encanta, es como volver atrás y revivir esos días calurosos y extraños recién llegados a casa contigo. 

Hoy me siento orgullosa, por fin he hecho algo que no creí conseguir. Como ya se sabe en casa de herrero cuchillo de palo, y no va a ser menos en la nuestra, pero hace unos días me dije, pues esto se va a terminar, así que he conseguido terminar algo que llevaba entre manos desde hace meses....hacerte un álbum del año. He recopilado las mejores fotografías (me ha costado muchísimo, y no porque mis fotos sean increíbles, es que estás tan guapo en todas...) y he diseñado yo misma un álbum para ti, así cuando seas mayor podrás ver a través de imágenes lo bonito que fue tu primer año, y por supuesto lo seguiré haciendo cada año hasta por lo menos cuando cumplas los dieciocho. Para entonces espero que hayas adquirido la habilidad de poder maquetar tus propias cositas, quien sabe.....

Esta idea me parece interesante para que muchas mamas lo hagan también. Desde que llegó la fotografía digital el valor de una foto ha cambiado mucho. Disparamos sin consideración, las guardamos en el ordenador, no hacemos criba de los resultados, y lo que es peor, acumulamos y acumulamos sin darle ningún tipo de uso. Y si un día se rompe el disco duro?..entonces nos arrepentiremos de no haber tenido consideración de ese bien tan preciado. Por lo que recomiendo a todo el mundo (es especial a las mamis), que en diferentes temporadas se hagan un álbum o varios para inmortalizar nuestras historias sobre papel, porque además es super bonito cuando te sientas con tu hijo a enseñarle todas esas fotos y se reconoce, a ellos les encanta verse en fotos una vez que se reconoce. 

Ya me puedo ir a dormir bien tranquila hoy. He cumplido varios objetivos. Hacer el álbum de Álvaro y escribir unas lineas en mi rincón. Con que poco se puede ser feliz verdad?....

04 mayo 2012

Tu primero y una semana

Ahora o nunca. Es el momento perfecto. Mientras duermes y papá esta ocupado con sus asuntos personales yo saco fuerzas de las pocas que ya me quedan a última hora del día y me animo a escribir. Son muchas las veces al día que pienso en hacerlo y al final se esfuma y uno mas sin contar nada. Esos capitulos los dejo plasmados en mi mente, pero con miedo a que un día pueda perder la cabeza y olvidarlos.

Justo un año y una semana de tu llegada, quiero recordar como fue aquel momento. Puede parecer horroroso, pero es lo mejor del mundo, repetiría sin pensarlo.

El día de tu primer cumpleaños fue muy especial. Imagino que como para cualquier mamá y papá que está viviendo la misma situación que nosotros. Gente por allí, gente por allá, familia, amigos, regalos, globos y mucha comida. Fue genial. Solo que tu terminaste agotado sin saber porque. Ya después lo descubrimos. Tenías un virus que no te dejaba estar en paz. Pobrecito. Como llorabas. Y pobre de nosotros, que ante la impotencia de no saber que hacer se nos junto el cansancio que tanto agrava las cosas. Así todo te sabe peor. Hasta la mas insignificante de las sonrisas.

Hace algo mas de un año. Las 2:30 de la madrugada. No puedo dormir. Algo pasa. Llegó el momento. Ahora si es. Ya está aquí. Como siempre todo debe estar perfecto. Papá se afeita. Reviso mi bolsa para llevar al hospital. Me doy una ducha. Jana incluso queda servida, comida, agua y sus necesidades por lo que pueda deparar el día. Tranquilamente entre respiración y respiración, tal y como me había enseñado mi querido matron Salvadorgrau.com, nos marchamos serenos hacia ese lugar al que por primera vez no sabes que vas a encontrar. 4:00 am.Ya estamos en la puerta. Necesito sentarme y respirar antes de entrar. Pero finalmente puedo levantarme y continuar. Ya estamos aquí pensé. Ahora si llegó el momento. La enfermera del turno de noche nos recibe perezosa. Seria. Antipática. Malhumorada y ojerosa. Justo lo que menos desea una mujer en ese momento. Pero tragas saliva y piensas, no pasa nada. Lo importante fue que ahí estaba papá a mi lado, lo demás no importaba. Todo va bien. El dolor aumenta, y en ese momento piensas, preparación preparto?...todo es mentira, te quieres morir, porque ni siquiera te ves capaz de lograr respirar como te había dicho tu matron, todo te parece mentira en ese momento. Todo se nubla. El dolor se apodera de tu cuerpo y tu mente. Lo único que te importa es que el anestesista pase cuanto antes a verte. Suerte la mia, finalmente lo hizo, me toco otra dormilona ofendida. Su cara decía que porque, que eso no eran horas. Mierda de profesionales (algunos). Entonces solo te importa como te traten, estás como una leona furiosa. Mala suerte la mía, aunque tuvo su lado positivo, fue tal la mala ostia que me puso con sus malas formas que hizo olvidarme por un momento de mi angustia. No se, quizá es una tecnica para ello. Poco a poco empecé a sentir que pesaba menos, que me elevaba, que podía volar, como si de haberme fumado un canuto se tratara, y entonces pensé, VIVA LA EPIDURAL!. Admiro a esas mujeres que deciden no ponérsela, pero haya ellas. Yo mataba por un pinchacito en ese momento.
Todo fue tal y como lo habíamos decidido. Solo los dos acudiríamos en la mas absoluta intimidad cuando llegase el momento, pero este se acercaba cada vez mas a su fin. 6:00 am. Decido llamar a mi madre para que pueda coger el primer bus de la mañana y preparar sus próximos días con nosotros, los cuales fueron bastantes mas de los previstos. 8:00 am. Llamada a sus futuros abuelos. Algo enojados por no avisar comienza la revolución. Toca correr para llegar a tiempo. Cambio de turno. Mi fiel ginecologa no me abandona, sigue conmigo. Nueva matrona en cambio. Una chicarrona del norte que tan solo hace un día me atendió con una falsa alarma. Tan cariñosa como grande. Lo que no sabía aún es que también tenía tanto de bruta. Y ahora si. Llegó el momento. Tumbada sobre el potro. Dos ginecólogos a mis pies. Pediatra a la izquierda. ATS a la derecha, papá a la izquierda esperando recibir instrucciones que después hubo de poner en marcha, y la chicarrona que sumo centímetros a su gran estatura de serie. Subida sobre una escalera se remango, dio ordenes y empezamos a trabajar. Nunca antes me había sentido tan presa. Ordenes por un lado, ordenes por otro, pero falta de comunicación para la conciencia de mi cuerpo. Mitad consciente, mitad inconsciente utilizo todas las fuerzas que puedo, pero apenas me dan tregua para coger unas pocas mas, me lo ponen complicado. Me ahogo, no puedo respirar, no me dejan hacerlo, así es imposible. Caras de incertidumbre. Papá lo está haciendo fenomenal, pero se da cuenta de que algo no va bien. Último intento me dicen, o toca correr. Por fin una voz me hace poner la conciencia en mi cuerpo y me digo que tengo que conseguirlo. Así es. Sin apenas sentirte ya estás aquí. Visto y no visto. Apenas puedo verte ni olerte. Papá sigue agarrado de mi mano. Lágrimas que se quedan estancadas. Tu sobre la mesa. Respiras, pero no se te oye. Tu también lo has hecho de maravilla. Sin ti no hubiese sido posible. Lo poco que veo es precioso. Pero te marchas. Papá está pálido. Preocupado. Le digo que no pasa nada, que todo va a ir bien. Y seguimos con el personal. Charlamos. Como si nada hubiese pasado. Recibiendo informes. Siento que acabo de correr una maratón. Pero aun no puedo tenerte. Nada es como idealizas. Es mejor no hacerlo. Las cosas pasan como pasan. Unas horas mas tarde papá puede verte. Es el primero en conocerte de la familia. Me trae una foto. Ahora si lloro. Lo necesito. Ese eres tú. Mi niño. Mi pequeño. Ese al que quiero con locura. Las horas se hacen infinitas hasta tu llegada a la habitación. Estás agotado. Has corrido junto a mamá la maratón. Primeras sensaciones. Estoy extraña. Me encuentro mal. Todo me molesta. Es normal supongo. Pero ahí estas tu. Te miro, y todo se olvida por unos instantes.

Recuerdo todo como si hubiese ocurrido ayer, y en cambio, miro hacia atrás, y ya ha pasado un año. Es verdad que el tiempo pasa tan rápido?. Son los hijos los que te hacen verlo así?. No lo se, pero ha sido uno de los años mas felices de mi vida, y estoy segura que muchos quedan por venir junto a ti.

Lo mas maravilloso del mundo es, haber tenido el hijo que tengo contigo papá. Os adoro a los dos. A ti Alvaro por existir, y a  papá por ser la mejor persona que he conocido y porque me has dado un hijo maravilloso.

Gracias. A los dos.

15 febrero 2012

Amistad




Ha pasado mucho tiempo desde tu marcha. Aunque a veces parece que fue ayer cuando nos despedimos de ti.

Aunque solo sea una vez, cada día pasas por mi pensamiento. Te recuerdo con cualquier hecho rutinario. Estas conmigo en muchos momentos.

Recuerdo tus ideales, tus gustos, tus manías, tu positividad, tu sencillez, tu.

Ser madre cambió mucho en mi. Los malos pensamientos se fueron, aunque a veces intentan volver, pero los devuelvo a su lugar, de donde vienen, y entonces todo el mal rollo desaparece de nuevo. Y ahí estas tu, recordando lo bonito que es vivir, siendo feliz con los mas insignificante. Con aquello que nunca imaginaste serlo. Con tan poco que te llena como lo mas grande.

Aun te siento. Como si estuvieses al otro lado del teléfono aunque no lo estés. Te llevo sin nada a cambio. Sin condiciones. Tan solo te llevo.

Cuento los días desconocidos para volver a verte, abrazarte, escucharte. Cuento los días desconocidos para poder reírnos juntas como lo hicimos una infinidad de veces.

Amistad. Una palabra llena de significados. Algo que muy pocos valoran de verdad. Esa que está ahí aunque no esté. La que tu me das aun en tu ausencia. Y la que tengo ganas de sentir mas aun si cabe algún día.

Echándote de menos te digo que solo espero que haya donde estés seas muy feliz. Espero algún día pronto sentir tu sonrisa de nuevo. 

No olvides que los que te queremos seguimos teniendo un gran hueco en tu vacío.